Os humanistas non queremos amos; non queremos dirixentes nin xefes, nin nos sentimos representantes nin xefes de ninguén.
Os humanistas somos internacionalistas, aspiramos a unha nación humana universal. Comprendemos globalmente ao mundo en que vivimos e actuamos no noso medio inmediato. Non desexamos un mundo uniforme senón múltiple.
Documento Humanista.

viernes, 20 de julio de 2012

A sólo 20 días de iniciar una nueva etapa


Tal vez este sea el post más íntimo que he escrito. Poco importa cuando es desde la necesidad de donde surge. Tampoco importa mucho que lo publique, el escaso número de visitas de mi blog me permite desinhibirme con más facilidad.

Posiblemente he conseguido catarsear y transferir mis contenidos, un poquito, al escribirlo.

Pero los momentos críticos, como este para mí como todo cambio de etapa, disminuyen la capacidad de censura, es decir la auto represión.

En 20 días estoy en Igualada.

En 20 días la separación de mi pareja se culmina. Algo acordado hace unos 10 meses, que poco a poco se fue produciendo efectiva, pero donde el último desprendimiento, el que se produce ahora, produce más dolor del esperado.

A pesar de estar separados hemos convivido juntos, y creo que eso a hecho que el proceso de separación sea más lento, que las emociones sean ahora más confusas y que el desprendimiento emotivo de la otra persona, acompañado de la bondad que se merece toda persona a la que has querido mucho, tenga que ser mucho más intencional de lo esperado.

Esta tendencia mía a aplicar la “ley del mínimo esfuerzo”, tengo que estudiarla bien para aplicarla de forma inteligente.

Pero esta nueva etapa tiene cosas queridas (¡qué carallo!, sino me quedo.)

¡Por fin! Hace unos 2 años conseguí aprobar unas oposiciones del Estado, por lo que pensé que acababa de encontrar ese puesto de trabajo idílico (para mí) en donde realizar tus tareas sin estar en permanente presión y amenazas, en donde pedir tus derechos sin la posibilidad de un despido. Algo que sólo ví posible en el empleo público. Mi experiencia en la empresa privada va de “farol en farol” y mi iniciativa para el autoempleo es inexistente.

Esa es mi motivación para irme: cumplir el ensueño de un trabajo en condiciones dignas. Lo que no sé es si esas condiciones las disfrutaré mucho, tal y como andan de subiditos los neoliberales...
Pero, y he aquí mi contradicción, algo dejo en Galicia que echaré mucho de menos. Sabela y Xabi son dos personas a las que he ayudado a nacer y crecer.

Con casi 13 y 3 años he acompañado su corta existencia desde el principio. He reído y llorado; me he cabreado y sorprendido; he aprendido y espero haber enseñado; he agradecido y maldecido... y solo puedo agradecer haber podido estar con ellos.

Sé que el acompañar a tus hijos tan de cerca nada lo suple. Pero necesito trabajar. Al fin y al cabo llegará un momento en el que ellos serán los que se alejan de mi lado, por el simple proceso vital.

Y a estos 20 días del inicio de una nueva etapa no me puedo olvidar de los grandes amigos que dejo en Coruña, a los que quiero mogollón y agradezco haber conocido.

Para acabar, decir que a la ciudad la debo una, espero volver algún día y ofrecerle lo que se merece.

A 20 días del inicio de una nueva etapa, se confunde la vivido y lo por vivir, los miedos y las aspiraciones, las certezas y las sospechas. El futuro está por construir y lo veo querido.

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