El otro día charlando con unos amigos sobre las necesidades de estos tiempos, unos decían de que era la justicia social, otros afirmábamos que, sin negarla, la preferencia es la no violencia, es decir superar está etapa de mezquindad y poco sentido común donde la violencia se ha perfeccionado y extendido al fondo de nuestro corazón y nuestra conciencia.
Los defensores de que hay que luchar por la justicia social no definían método, ni objetivo. Así ante mi pregunta de qué serían capaces de hacer para conseguir la ansiada justicia una duda me embargó. ¿Serían capaces de hacer cualquier cosa? Hoy que de la justicia a la venganza hay una fina línea que se traspasa, según quien sea, sin pudor y sin respeto a las leyes, es un objetivo a definir.
Mientras, en defensa de la no violencia, argumentaba que, tras siglos de evolución humana, es momento de dar un salto. El simple paso de tratar a los demás como uno quiere ser tratado es un acto de valentía y de no violencia. Porque violencia es someter e imponer. Como hacen los monopolios cuando son ellos los que ponen las condiciones; o lo es cuando empresas patentan productos naturales usados durante siglos por pueblos con el fin de enriquecerse. También podemos considerar violencia la imposición de condiciones pésimas de trabajo bajo la amenaza del despido y la pobreza. No puedo olvidarme del violento trato que se le da al nacido en un lugar diferente en ciertas leyes: aunque vivas, trabajes y proyectes tu vida en el mismo sitio que un “natural” tendrás menos derechos. Semejante es el acto de violencia contra mujeres o personas con sexualidad diferente a la “natural”. Lo “natural” que se impone por encima de las intenciones,... menos de quienes las imponen.
Es momento de quitarnos esa losa que crea sufrimiento en otros y también en nosotros.
Un lugar donde comparto mis opiniones, catarsis e intentos tranferenciales.
Os humanistas non queremos amos; non queremos dirixentes nin xefes, nin nos sentimos representantes nin xefes de ninguén.
Os humanistas somos internacionalistas, aspiramos a unha nación humana universal. Comprendemos globalmente ao mundo en que vivimos e actuamos no noso medio inmediato. Non desexamos un mundo uniforme senón múltiple.
Documento Humanista.
Os humanistas somos internacionalistas, aspiramos a unha nación humana universal. Comprendemos globalmente ao mundo en que vivimos e actuamos no noso medio inmediato. Non desexamos un mundo uniforme senón múltiple.
Documento Humanista.
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