Llevamos un año donde lo síntomas son evidentes: están ganado terreno los violentos.
Están avanzando los que les preocupan más sus beneficios que la destrucción del planeta, la contaminación o el hambre de la gente. Esos que cambian petróleo por biodiesel, sin cambiar el método de obtención de beneficios, ahora controlan el mercado de las gasolinas y el de la producción de biodiesel. Estos practican la violencia económica.
Están más presentes los que asumen su condición de creadores de las condiciones objetivas para la obtención de un fin, es decir manipular la información para que todo parezca lo que los poderes quieren. La manipulación informativa está causando furor entre los grandes medios, estas multinacionales de la información y formación (las empresas de medios son también editoriales de libros tanto de texto como de novelas) tiene un fin: servir a quien le dio tanto poder. Practican la violencia psicológica.
Están en auge los que asumen su condición de seres superiores, los que manifiestan de forma larvada su superioridad de raza. Los desconocedores de lo humano están presentes hoy día hasta en gobiernos, con sus leyes manifiestamente discriminadoras. Estos practican la violencia racial.
No nos olvidemos de los fundamentalistas que asustan con sus prejuicios y temores, esos que nos indican lo que esta bien y mal, lo que es moral e inmoral, con cierta contradicción y mucha imposición. Son lo violentos religiosos.
No pueden faltar los que por razón del sexo o la condición sexual marca a otros pautas, costumbres y normas. Esos que creen que un sexo o condición sexual es superior a otro, sometiéndola a sus caprichos y necedades; negándola, oprimiéndola. Esos practican la violencia sexual.
Por supuesto están los violentos físicos, esos que se dan en todos los lados con su grosera actitud, con su primitiva mentalidad, con su pequeña capacidad de escuchar al otro y ninguna de entenderlo.
Y todo estos están presentes en nuestra sociedad, mientras los que repudiamos todo esto miramos e intentamos salir de esta época, de esta prehistoria, porque queremos empezar la historia humana en donde el ser humano sea el valor principal.
Un lugar donde comparto mis opiniones, catarsis e intentos tranferenciales.
Os humanistas non queremos amos; non queremos dirixentes nin xefes, nin nos sentimos representantes nin xefes de ninguén.
Os humanistas somos internacionalistas, aspiramos a unha nación humana universal. Comprendemos globalmente ao mundo en que vivimos e actuamos no noso medio inmediato. Non desexamos un mundo uniforme senón múltiple.
Documento Humanista.
Os humanistas somos internacionalistas, aspiramos a unha nación humana universal. Comprendemos globalmente ao mundo en que vivimos e actuamos no noso medio inmediato. Non desexamos un mundo uniforme senón múltiple.
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